
Una de las preguntas que más nos hacen es cuándo hacer una sesión Smash Cake.
Nuestra recomendación suele ser entre los 10 y los 11 meses. Así pueden tener las fotografías listas para celebrar su primer cumpleaños, compartirlas con la familia o utilizarlas en las invitaciones.
A esta edad, la mayoría de los bebés ya se mantienen sentados, interactúan mucho con lo que tienen alrededor y disfrutan descubriendo cosas nuevas. Y eso hace que la sesión sea muy divertida.
Eso sí, cada peque es diferente.
Algunos llegan y quieren explorarlo todo desde el primer minuto. Otros necesitan un poquito más de tiempo para coger confianza.
En nuestro estudio en Icod de los Vinos nos adaptamos a cada bebé. Sin prisas y sin esperar que haga nada concreto.
Si están pensando en hacer una sesión Smash Cake en Tenerife, lo recomendable es reservar con varias semanas de antelación. Así podemos preparar todo con calma y buscar una fecha que les venga bien.
Al final, lo importante no es solo la tarta. Es guardar un recuerdo de cómo era su bebé justo en esta etapa.

